En este episodio de Radio Bizarro discutimos algo que muchos piensan y pocos se atreven a decir en voz alta: el Dembow sí es música. No desde la pose, sino desde la estructura rítmica, la métrica y la teoría musical básica. El punto de partida del programa es un profesor dominicano que enseña notación musical en un liceo usando Dembow en el aula. Lo hace con compases, pulsos y palmas, y sus estudiantes entienden de forma inmediata lo que muchos aprenden con dificultad en partituras tradicionales.
A partir de ese ejemplo real hablamos de clasismo, prejuicios y de cómo en República Dominicana todavía se tiende a descalificar cualquier género que nazca del barrio. Revisamos los argumentos típicos: que el Dembow es “simple”, “repetitivo” o “poco académico”, y los contrastamos con hechos básicos: está en 4/4, tiene estructura, tiene ritmo, tiene producción y se puede escribir en notación musical como cualquier otro género. Lo que muchas veces molesta no es el ritmo, sino quién lo hace y desde dónde se hace.

El video también aborda por qué géneros que hoy son respetados –jazz, rock, bachata, flamenco, reggaetón– pasaron por el mismo rechazo cultural. Hablamos de academia, industria, charts, letras explícitas y doble moral: se condena al Dembow mientras se consumen, sin problema, otros estilos con contenidos iguales o más duros, solo porque vienen “desde fuera”. El programa lo dice claro: no tienes que amarlo, pero no puedes negarle su condición de música.
Si quieres ver cómo el Dembow entra al aula, cómo se explican redondas, blancas, negras y corcheas con palmas y ritmo, y por qué este género funciona para enseñar teoría musical a jóvenes de hoy, dale play al video anclado. Es una conversación directa, sin maquillaje y sin condescendencia sobre música, educación y prejuicio cultural en la República Dominicana.