Por qué las mujeres heterosexuales disfrutan menos del sexo

Un estudio reciente citado en Sexual Medicine dejó a mucha gente incómoda: las mujeres lesbianas y bisexuales reportan más orgasmos que las mujeres heterosexuales, y por una diferencia brutal. Mientras los hombres —de cualquier orientación— alcanzan el orgasmo entre un 70 y 85% de las veces, las mujeres heterosexuales apenas llegan a un 46–58%. La llamada “brecha del orgasmo” no es un mito: es una falla estructural en cómo se vive el sexo. En el episodio de Radio Bizarro, el debate fue más allá de la estadística. La explicación no es biológica, sino cultural: las personas queer, por necesidad, tienden a educarse más sobre sus cuerpos, su placer y el del otro. En cambio, la heterosexualidad tradicional vive atrapada en la pornografía, el guion penetrativo y la idea de que eyacular es lo mismo que tener un orgasmo —algo que ni siquiera es cierto para los hombres. La conversación también desmonta uno de los grandes tabúes: muchas mujeres fingen orgasmos para no herir el ego masculino. El resultado es una cadena de malentendidos donde nadie aprende, nadie mejora y el placer femenino sigue siendo invisible. Como se dijo en el programa: si no puedes decir qué te gusta porque tu pareja se ofende, el problema no es tu cuerpo, es la dinámica. Más allá de llegar o no al clímax, el episodio propone algo más radical: reconectar con la sensualidad. Besarse, tocarse, pausar, jugar, comunicar. No todo encuentro tiene que ser una carrera hacia la meta, pero cuando el orgasmo nunca llega, algo está roto. Este segmento no es solo una charla divertida: es una invitación a revisar cómo nos estamos tocando, hablando y deseando.
Vinilo, CD o streaming: lo que sientes al escuchar música

En este episodio de Radio Bizarro abrimos un debate que atraviesa generaciones: ¿qué pesa más, el formato o la emoción? El regreso del vinilo, la nostalgia del CD, la comodidad del streaming y la vieja culpa de la piratería sirven como punto de partida para pensar algo más profundo: la música como experiencia afectiva, más allá de la tecnología. La conversación se apoya en tres voces muy distintas: Alejandro Sanz, quien afirma que “si el algoritmo es la religión, la música es Dios”; Ale Sergi (Miranda!), hablando sin culpa del paso por la piratería y el cambio de modelo de la industria; y Miles Davis, desmontando la idea de que solo se toca “con alma” si se ha sufrido. Tres momentos históricos, un mismo hilo conductor: la música está por encima del formato, del número y del prejuicio. Revisamos cómo en los 2000 se demonizó al que copiaba un CD y hoy se celebra al coleccionista de vinilos; cómo el streaming democratizó el acceso, pero también empujó la tiranía del algoritmo; y cómo, a pesar de todo, las canciones siguen encontrando a la gente por cualquier vía posible. Los soportes cambian, la industria se reacomoda, pero la relación emocional con la música permanece. El episodio plantea una idea sencilla y poderosa: el formato es el camino, la emoción es el destino. Puedes escuchar un tema en un vinilo carísimo, en un CD pirateado o en un playlist de YouTube: si te atraviesa, si te mueve, si te acompaña en un momento de tu vida, ya hizo su trabajo. Lo demás es fetichismo tecnológico o debate de foro. Si te interesa pensar la música más allá de la nostalgia o la guerra de formatos, mira el episodio completo en nuestro canal y súmate a la conversación.
Soda Stereo: ascenso, gloria y separación de la banda más grande del rock en español

En este episodio de Radio Bizarro nos detenemos en la trayectoria de Soda Stereo y de Gustavo Cerati, desde los primeros acordes new wave hasta el mítico “Gracias totales” en River Plate. A partir de canciones como “De música ligera”, “Trátame suavemente”, “Persiana americana” o “En la ciudad de la furia”, el equipo del programa traza una línea clara: cómo una banda surgida entre aulas universitarias, afiches y diseño gráfico terminó definiendo el estándar de lo que entendemos hoy como rock en español. A lo largo del video se reconstruyen los momentos clave de la carrera del grupo: la formación de Soda en 1982 junto a Zeta Bosio y Charly Alberti; el impacto del debut Soda Stereo (1984) y de Nada personal (1985); y la historia casi de fanzine detrás de “Persiana americana”, nacida a partir de la letra enviada por un oyente a un concurso de radio y transformada luego por Cerati en uno de los himnos más grandes del continente. También se repasan detalles biográficos —como el pasado de Cerati como estudiante de publicidad y artista visual— que ayudan a entender su obsesión por el concepto, la imagen y la puesta en escena. El episodio dedica un buen tramo a la evolución sonora de la banda: Signos (1986) como primer CD de rock latinoamericano, fabricado en Austria ante la falta de tecnología en Argentina; la internacionalización con Doble vida (1988), grabado en Nueva York con Carlos Alomar y cargado de funk urbano; el golpe de autoridad guitarrero de Canción animal (1990); y el giro más arriesgado de todos, Dynamo (1992), un disco psicodélico y ruidoso que en su momento dividió a la fanaticada pero hoy se lee como uno de los grandes actos de experimentación del rock latino. Finalmente, el programa aborda la etapa de cierre con Sueño Stereo (1995) y el concierto despedida de 1997 en River Plate, donde Cerati inmortaliza la frase “Gracias totales” frente a más de 60,000 personas. Desde ahí, Suena Bizarro propone una lectura del legado de Soda Stereo como algo que va más allá de la nostalgia: una combinación de vanguardia tecnológica, poética visual, curiosidad sonora permanente y una visión continental que ayudó a romper, para siempre, el complejo de inferioridad musical de Latinoamérica.
¿La música electrónica murió o está más fuerte que nunca?

En este episodio de Radio Bizarro, el equipo de Radio Bizarro parte de un “bait” en redes para abordar una pregunta que siempre regresa: ¿la música electrónica murió o está más fuerte que nunca? El punto de partida fue un reel que generó debate en la escena alternativa dominicana y que, en realidad, era un chiste. A partir de ahí, la conversación se convierte en una radiografía del presente del género y de por qué sigue conectando con nuevas audiencias. A lo largo del programa se revisa qué está pasando hoy con la electrónica global. Se destacan nombres como Peggy Gou, Fred Again.., Skrillex, Sofi Tukker, Vintage Culture, Jamie XX, Rüfüs Du Sol y Amelie Lens, analizando por qué encabezan festivales, cómo han renovado el sonido y qué diferencia existe entre los pioneros y la nueva ola. También se habla del regreso de Skrillex a la conversación mainstream y del papel que juegan colaboraciones y festivales en la revitalización del género. El episodio también aborda el contexto local: cómo reaccionó la audiencia al “chiste”, qué dice eso del consumo cultural en redes y por qué el humor, los memes y el debate digital influyen en la percepción de una escena musical. Más que decretar muertes o resurrecciones, el programa plantea que la electrónica se encuentra en plena evolución, con nuevos públicos, nuevos países protagonistas y una mezcla constante entre lo underground y lo masivo. Si quieres entender qué está pasando con la electrónica actual y descubrir una lista de artistas para ponerte al día, este episodio es para ti.
¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando vas a un concierto?

En este episodio de Radio Bizarro nos sentamos a desmenuzar algo que todos sentimos, pero casi nunca nombramos: ¿qué le pasa realmente a tu cuerpo cuando vas a un concierto o a un festival? Hablamos de esa mezcla rara de nervios, expectativa y euforia que empieza desde que ves el stage montado, las luces apagadas y el público murmurando. Esa sensación de que entras a un espacio distinto al del día a día: otro ruido, otra luz, otro clima emocional. Desde ahí partimos para conectar historias personales con lo que dice la ciencia sobre la música en vivo. Durante el programa contamos experiencias concretas: el ataque de pánico en medio de un show de Coldplay, las lágrimas viendo a alt-J, el nudo en la garganta con Jorge Drexler, el drenaje emocional después de ver a Zima Funk o la manera en que algunas bandas locales suenan correctas en streaming pero se vuelven apabullantes en vivo. Leímos mensajes de oyentes que describen hormigueos en el estómago, felicidad incontrolable cuando se apagan las luces y momentos en los que uno llora sin entender muy bien por qué, pero sabiendo que algo importante está pasando ahí. También hablamos de la parte menos romántica: la resaca emocional post concierto. Ese bajón raro que llega días después, cuando ya no hay luces, ni crowd, ni dopamina disparada. Explicamos cómo la música en vivo activa sistemas de recompensa en el cerebro, libera dopamina, genera sensación de pertenencia y cómo, una vez que todo eso desaparece, es normal sentirse agotado, algo triste o incluso medio “vacío” por un tiempo. Sumamos a eso los riesgos más básicos (oídos expuestos a volúmenes extremos, cansancio físico, falta de descanso en festivales de varios días) y por qué es importante aprender a disfrutar, pero también a cuidarse. Este episodio es, al final, una carta de amor a la música en vivo: a ese momento irrepetible en el que una canción que siempre escuchas en Spotify se convierte en algo único entre tú, la banda y la gente que está al lado. Hablamos de cómo los conciertos siguen siendo el corazón de la industria, de por qué muchos artistas guardan “la mejor versión” de sus canciones para el escenario y de cómo los shows se han convertido en el lugar donde se miden de verdad la conexión, la energía y la autenticidad.
El Dembow sí es música: ritmo, educación y prejuicios en República Dominicana

En este episodio de Radio Bizarro discutimos algo que muchos piensan y pocos se atreven a decir en voz alta: el Dembow sí es música. No desde la pose, sino desde la estructura rítmica, la métrica y la teoría musical básica. El punto de partida del programa es un profesor dominicano que enseña notación musical en un liceo usando Dembow en el aula. Lo hace con compases, pulsos y palmas, y sus estudiantes entienden de forma inmediata lo que muchos aprenden con dificultad en partituras tradicionales. A partir de ese ejemplo real hablamos de clasismo, prejuicios y de cómo en República Dominicana todavía se tiende a descalificar cualquier género que nazca del barrio. Revisamos los argumentos típicos: que el Dembow es “simple”, “repetitivo” o “poco académico”, y los contrastamos con hechos básicos: está en 4/4, tiene estructura, tiene ritmo, tiene producción y se puede escribir en notación musical como cualquier otro género. Lo que muchas veces molesta no es el ritmo, sino quién lo hace y desde dónde se hace. El video también aborda por qué géneros que hoy son respetados –jazz, rock, bachata, flamenco, reggaetón– pasaron por el mismo rechazo cultural. Hablamos de academia, industria, charts, letras explícitas y doble moral: se condena al Dembow mientras se consumen, sin problema, otros estilos con contenidos iguales o más duros, solo porque vienen “desde fuera”. El programa lo dice claro: no tienes que amarlo, pero no puedes negarle su condición de música. Si quieres ver cómo el Dembow entra al aula, cómo se explican redondas, blancas, negras y corcheas con palmas y ritmo, y por qué este género funciona para enseñar teoría musical a jóvenes de hoy, dale play al video anclado. Es una conversación directa, sin maquillaje y sin condescendencia sobre música, educación y prejuicio cultural en la República Dominicana.
Bad Bunny: ¿el nacionalismo salvó su carrera?

Un episodio donde destripamos, sin anestesia, las estrategias de marketing de Bad Bunny: misterio, nacionalismo, guerrilla cultural y percepción pública convertida en artefacto. Bad Bunny no se limita a sacar música. Construye fenómenos. No anuncia simplemente álbumes: crea momentos de expectativa colectiva. Sus pausas, desapariciones temporales y decisiones públicas están diseñadas para generar conversación incluso cuando no está sonando nada nuevo. El debate importante ya no es si sus canciones te gustan o no. La pregunta relevante es cómo consiguió que millones de personas participen en su narrativa sin sentirse manipuladas. Su carrera se ha convertido en un laboratorio sobre atención, identidad y poder cultural. Análisis Social En los últimos años se repite el mismo patrón: discos que aparecen sin previo aviso, imágenes enigmáticas, pistas que funcionan como juegos para fans, silencios prolongados que generan ansiedad mediática. Nada parece improvisado. Bad Bunny ha entendido algo básico del ecosistema actual: en una época de sobreexposición, desaparecer aumenta el valor. El silencio se convierte en noticia. La ausencia funciona como promoción. La escasez planificada se interpreta como autenticidad. No publica todo el tiempo. No explica todo. No corre detrás del algoritmo. Y aun así, o precisamente por eso, todo el mundo está pendiente. A simple vista parece que rechaza las reglas tradicionales de la industria: no hace giras de prensa extensas, no anuncia calendarios de lanzamientos, evita sobrecargar sus redes, y en ocasiones incluso baja el perfil en los momentos más altos. Pero ahí está la clave: eso también es estrategia. Se vende la idea de naturalidad, improvisación y desinterés comercial, mientras detrás existe un control muy riguroso de tiempos, símbolos, silencios y reapariciones. No es caos: es planificación. No es ausencia de marketing: es otro tipo de marketing. La diferencia es que en lugar de gritar que viene algo, deja que el público lo diga por él. Hay otro elemento que atraviesa su narrativa: Puerto Rico. Cuando su imagen pública ha estado en tensión —polémicas, desgaste, críticas— el discurso nacional aparece con fuerza. El episodio del celular arrojado, las discusiones sobre inteligencia artificial, la relación con figuras hipermediáticas: cada crisis generó debate. Y, poco después, su identidad puertorriqueña volvió al centro del escenario. El nacionalismo tiene un poder que pocas cosas poseen: une a personas con ideologías opuestas y gustos distintos. Sirve como legitimación y como escudo. Apela al orgullo, la pertenencia y la idea de comunidad. Puede ser genuino y estratégico al mismo tiempo. No se excluyen. Pero también tiene límites. El uso constante de la bandera como refugio simbólico puede agotarse. El “misterio permanente” puede volverse predecible. Y cuando el público percibe el método, deja de ver magia y empieza a ver cálculo. Nacionalismo: el botón rojo emocional Cuando la reputación tiembla, aparece la bandera. ¿Solución?Puerto Rico en primer plano. Porque el nacionalismo tiene una ventaja peligrosa: ¿Es genuino?¿Es estratégico? Las dos cosas pueden coexistir.Y ahí está el verdadero poder. ¿Tiene debilidades? Sí. Y hay que decirlo. Encuesta Bizarra Bad Bunny es…
Breakthrough in Renewable Energy Storage Technology

H&M’s Fashion Photoshoot Campaign is the Coolest Thing We’ve Seen Now that spring is finally here, it’s time to start transitioning your wardrobe from winter into the current season. That doesn’t necessarily mean put away all sweaters and coats, because as we know spring can be very fickle. But there are a few tricks to making those winter-looks more spring friendly. Transitional Coats: Last week I talked about transitional coats, and these are the perfect items to add into your wardrobe right now. Lightweight, but will still keep you warm on a cool night.Spring Sweaters: Layer with a transitional coat, or wear on its own, some of your winter sweaters are easy to wear into spring. I lived in these cashmere sweaters from Everlane all winter, and I know I’ll be pairing them with skirts and shorts for spring.Pumps instead of Boots: I’ve traded in my boots for pumps. Keeping my feet warm isn’t a priority anymore, so it’s time to break out my favorite heels and pair back to effortless denim. These pumps have been worth the investment – I wear them the most during spring.
Game Changing Virtual Reality Console Hits the Market

VR has been around for many years but, disappointingly, has failed to live up to its own expectations. With new groundbreaking, non-nausea-inducing devices and amazing immersive software starting to be developed, VR’s moment for consumer products may finally have arrived. VR will likely impact every major industry including gaming, education, healthcare, fitness, eCommerce, social, mobile, entertainment, technology and travel to name a few. In addition, we feel that VR will have a significant impact on the market research and consumer insights space—think about what it would be like to conduct a focus group in a virtual environment without ever leaving the office, conducting concept test, ad-tests or study shopping behavior all within a virtual space, streaming your pilot tv show, movie or ad all within a virtual cinema—the possibilities are endless!
NASA’s Perseverance Rover Sends Back Stunning Images from Mars

Fashion Why is fashion important to you? Fashion is significant because it represents you in the world and reflects your culture. It responds to your ever-increasing globalization. Fashion has the power to open people’s minds, transform their perceptions of beauty in society, and instill confidence in people, particularly women. A good sense of style boosts your self-esteem and confidence, as well as your ability to stand out from the crowd and appear unique.Fashion is another component that is promoted by the business. When it comes to fashion, people are overwhelmed; they do not wear the same clothing throughout the years, thus fashion trends have changed, giving you a new approach to seem stylish. Undoubtedly we have no questions to ask which are unanswerable. We must trust the perfection of the creation so far, as to believe that whatever curiosity the order of things has awakened in our minds, the order of things can satisfy. Every man’s condition is a solution in hieroglyphic to those inquiries he would put.