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Por qué las mujeres heterosexuales disfrutan menos del sexo

Orgasmo femenino

Un estudio reciente citado en Sexual Medicine dejó a mucha gente incómoda: las mujeres lesbianas y bisexuales reportan más orgasmos que las mujeres heterosexuales, y por una diferencia brutal. Mientras los hombres —de cualquier orientación— alcanzan el orgasmo entre un 70 y 85% de las veces, las mujeres heterosexuales apenas llegan a un 46–58%. La llamada “brecha del orgasmo” no es un mito: es una falla estructural en cómo se vive el sexo. En el episodio de Radio Bizarro, el debate fue más allá de la estadística. La explicación no es biológica, sino cultural: las personas queer, por necesidad, tienden a educarse más sobre sus cuerpos, su placer y el del otro. En cambio, la heterosexualidad tradicional vive atrapada en la pornografía, el guion penetrativo y la idea de que eyacular es lo mismo que tener un orgasmo —algo que ni siquiera es cierto para los hombres. La conversación también desmonta uno de los grandes tabúes: muchas mujeres fingen orgasmos para no herir el ego masculino. El resultado es una cadena de malentendidos donde nadie aprende, nadie mejora y el placer femenino sigue siendo invisible. Como se dijo en el programa: si no puedes decir qué te gusta porque tu pareja se ofende, el problema no es tu cuerpo, es la dinámica. Más allá de llegar o no al clímax, el episodio propone algo más radical: reconectar con la sensualidad. Besarse, tocarse, pausar, jugar, comunicar. No todo encuentro tiene que ser una carrera hacia la meta, pero cuando el orgasmo nunca llega, algo está roto. Este segmento no es solo una charla divertida: es una invitación a revisar cómo nos estamos tocando, hablando y deseando.

Garbage en Santo Domingo: la banda que mezcló grunge, pop y electrónica llega a Isle of Light 2026

Garbage

El 7 de marzo de 2026, Garbage tocará por primera vez en República Dominicana como uno de los grandes headliners de Isle of Light, y en Radio Bizarro nos tomamos una hora entera para explicar por qué esta no es “otra banda de los 90”, sino una de las arquitectas del sonido que todavía define al pop y al rock alternativo de hoy. El episodio recorre la historia de cómo tres productores —con Butch Vig a la cabeza, el mismo que estuvo detrás de Nevermind de Nirvana— deciden unir el espíritu del grunge, la precisión quirúrgica del estudio y la influencia creciente de la música electrónica. A partir de ahí nace Garbage: un proyecto construido más como laboratorio que como banda clásica de garaje. Guitarras sampleadas, baterías recortadas, capas de ruido y sintetizadores conviven bajo una estructura pop que hace que canciones como “Stupid Girl” entren a MTV y a la radio… sin perder rareza. En el programa también revisamos cómo la presencia de Shirley Manson termina de completar el cuadro: una frontwoman escocesa que no necesita gritar para dominar el escenario, con letras que mezclan vulnerabilidad, rabia y deseo en temas como “Only Happy When It Rains” y “Queer”. Hablamos de su impacto estético (el pelo rojo, la actitud alternativa, la referencia obligada para miles de chicas y chicos de los 90) y de cómo su figura se vuelve clave cuando la banda entra a territorios más políticos y feministas en discos recientes como No Gods No Masters. La discografía de Garbage funciona casi como una radiografía de la industria: del debut homónimo de 1995 y el éxito masivo de Version 2.0, pasando por su elegante entrada al universo de James Bond con “The World Is Not Enough”, hasta los iatos, tensiones internas y regreso en modo independiente. En el episodio conectamos esos momentos con la actualidad: el resurgir creativo impulsado por las protestas en Chile en 2019, la energía combativa de No Gods No Masters (2021) y la madurez del nuevo álbum Let All That We Imagine Be The Light (2025), donde la banda suena igual de intensa, pero más consciente del mundo en el que está hablando. Si quieres llegar preparado a Isle of Light 2026 —sabiendo quién es Butch Vig, de dónde salió Shirley Manson, por qué Garbage es “killer pop” y no simple nostalgia noventera— este episodio de Radio Bizarro es tu guía definitiva. Damos contexto, conectamos épocas y, sobre todo, dejamos que las canciones hablen por sí solas mientras te imaginamos cantando “I Think I’m Paranoid” frente al mar en Punta Torrecilla.

Vinilo, CD o streaming: lo que sientes al escuchar música

Vinilo, CD o streaming: lo que sientes al escuchar música

En este episodio de Radio Bizarro abrimos un debate que atraviesa generaciones: ¿qué pesa más, el formato o la emoción? El regreso del vinilo, la nostalgia del CD, la comodidad del streaming y la vieja culpa de la piratería sirven como punto de partida para pensar algo más profundo: la música como experiencia afectiva, más allá de la tecnología. La conversación se apoya en tres voces muy distintas: Alejandro Sanz, quien afirma que “si el algoritmo es la religión, la música es Dios”; Ale Sergi (Miranda!), hablando sin culpa del paso por la piratería y el cambio de modelo de la industria; y Miles Davis, desmontando la idea de que solo se toca “con alma” si se ha sufrido. Tres momentos históricos, un mismo hilo conductor: la música está por encima del formato, del número y del prejuicio. Revisamos cómo en los 2000 se demonizó al que copiaba un CD y hoy se celebra al coleccionista de vinilos; cómo el streaming democratizó el acceso, pero también empujó la tiranía del algoritmo; y cómo, a pesar de todo, las canciones siguen encontrando a la gente por cualquier vía posible. Los soportes cambian, la industria se reacomoda, pero la relación emocional con la música permanece. El episodio plantea una idea sencilla y poderosa: el formato es el camino, la emoción es el destino. Puedes escuchar un tema en un vinilo carísimo, en un CD pirateado o en un playlist de YouTube: si te atraviesa, si te mueve, si te acompaña en un momento de tu vida, ya hizo su trabajo. Lo demás es fetichismo tecnológico o debate de foro. Si te interesa pensar la música más allá de la nostalgia o la guerra de formatos, mira el episodio completo en nuestro canal y súmate a la conversación.

Soda Stereo: ascenso, gloria y separación de la banda más grande del rock en español

En este episodio de Radio Bizarro nos detenemos en la trayectoria de Soda Stereo y de Gustavo Cerati, desde los primeros acordes new wave hasta el mítico “Gracias totales” en River Plate. A partir de canciones como “De música ligera”, “Trátame suavemente”, “Persiana americana” o “En la ciudad de la furia”, el equipo del programa traza una línea clara: cómo una banda surgida entre aulas universitarias, afiches y diseño gráfico terminó definiendo el estándar de lo que entendemos hoy como rock en español. A lo largo del video se reconstruyen los momentos clave de la carrera del grupo: la formación de Soda en 1982 junto a Zeta Bosio y Charly Alberti; el impacto del debut Soda Stereo (1984) y de Nada personal (1985); y la historia casi de fanzine detrás de “Persiana americana”, nacida a partir de la letra enviada por un oyente a un concurso de radio y transformada luego por Cerati en uno de los himnos más grandes del continente. También se repasan detalles biográficos —como el pasado de Cerati como estudiante de publicidad y artista visual— que ayudan a entender su obsesión por el concepto, la imagen y la puesta en escena. El episodio dedica un buen tramo a la evolución sonora de la banda: Signos (1986) como primer CD de rock latinoamericano, fabricado en Austria ante la falta de tecnología en Argentina; la internacionalización con Doble vida (1988), grabado en Nueva York con Carlos Alomar y cargado de funk urbano; el golpe de autoridad guitarrero de Canción animal (1990); y el giro más arriesgado de todos, Dynamo (1992), un disco psicodélico y ruidoso que en su momento dividió a la fanaticada pero hoy se lee como uno de los grandes actos de experimentación del rock latino. Finalmente, el programa aborda la etapa de cierre con Sueño Stereo (1995) y el concierto despedida de 1997 en River Plate, donde Cerati inmortaliza la frase “Gracias totales” frente a más de 60,000 personas. Desde ahí, Suena Bizarro propone una lectura del legado de Soda Stereo como algo que va más allá de la nostalgia: una combinación de vanguardia tecnológica, poética visual, curiosidad sonora permanente y una visión continental que ayudó a romper, para siempre, el complejo de inferioridad musical de Latinoamérica.

¿La música electrónica murió o está más fuerte que nunca?

En este episodio de Radio Bizarro, el equipo de Radio Bizarro parte de un “bait” en redes para abordar una pregunta que siempre regresa: ¿la música electrónica murió o está más fuerte que nunca? El punto de partida fue un reel que generó debate en la escena alternativa dominicana y que, en realidad, era un chiste. A partir de ahí, la conversación se convierte en una radiografía del presente del género y de por qué sigue conectando con nuevas audiencias. A lo largo del programa se revisa qué está pasando hoy con la electrónica global. Se destacan nombres como Peggy Gou, Fred Again.., Skrillex, Sofi Tukker, Vintage Culture, Jamie XX, Rüfüs Du Sol y Amelie Lens, analizando por qué encabezan festivales, cómo han renovado el sonido y qué diferencia existe entre los pioneros y la nueva ola. También se habla del regreso de Skrillex a la conversación mainstream y del papel que juegan colaboraciones y festivales en la revitalización del género. El episodio también aborda el contexto local: cómo reaccionó la audiencia al “chiste”, qué dice eso del consumo cultural en redes y por qué el humor, los memes y el debate digital influyen en la percepción de una escena musical. Más que decretar muertes o resurrecciones, el programa plantea que la electrónica se encuentra en plena evolución, con nuevos públicos, nuevos países protagonistas y una mezcla constante entre lo underground y lo masivo. Si quieres entender qué está pasando con la electrónica actual y descubrir una lista de artistas para ponerte al día, este episodio es para ti.

La verdad detrás del soundtrack de Perico Ripiao y los 15 años de Retro Jazz

Pengbian Sang

En este episodio de Suena Bizarro nos sentamos con Pengbian Sang para revisar dos hitos de la música dominicana reciente: la banda sonora de la película Perico Ripiao y los 15 años de Retro Jazz. Más allá de la anécdota, la conversación entra en cómo un arreglista “cara de chino, apellido Sang” se convirtió en una de las mentes detrás del sonido más campesino del país y, al mismo tiempo, en uno de los responsables de acercar el jazz al gran público dominicano. A lo largo del video, Pengbian cuenta cómo se construyó el soundtrack de Perico Ripiao: de las primeras maquetas hasta la versión final de temas como “Pambiche del Viejo Chero”, pasando por sesiones con músicos como Sandy Gabriel, Rafa Payán y compañía. Habla del choque entre la expectativa de “merengue encendido” para taquilla y la decisión de apostar, muchas veces, por arreglos más íntimos y acústicos que terminaron convenciendo al director Ángel Muñiz y al público. También hay espacio para revisar el lugar del jazz y la fusión en toda su obra: qué tanto le “sale solo” el lenguaje jazzístico, cómo se apoya en otros maestros cuando necesita más fuego merenguero, y de qué manera Retro Jazz ha logrado vestir de sofisticación temas del cancionero dominicano sin perder su raíz popular. En ese cruce entre conservatorio y campo se entiende mejor por qué, 15 años después, el proyecto sigue teniendo vigencia. Finalmente, Pengbian habla del recorrido casi subterráneo que tuvo la música de Perico Ripiao durante años, circulando en MP3 y copias informales por toda Latinoamérica antes de estar disponible oficialmente. Ese trayecto, entre piratería, memoria y demanda del público, ayuda a entender el impacto real que tuvo esta banda sonora en la percepción del folklore dominicano.

¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando vas a un concierto?

Monsieur Perine en IOL

En este episodio de Radio Bizarro nos sentamos a desmenuzar algo que todos sentimos, pero casi nunca nombramos: ¿qué le pasa realmente a tu cuerpo cuando vas a un concierto o a un festival? Hablamos de esa mezcla rara de nervios, expectativa y euforia que empieza desde que ves el stage montado, las luces apagadas y el público murmurando. Esa sensación de que entras a un espacio distinto al del día a día: otro ruido, otra luz, otro clima emocional. Desde ahí partimos para conectar historias personales con lo que dice la ciencia sobre la música en vivo. Durante el programa contamos experiencias concretas: el ataque de pánico en medio de un show de Coldplay, las lágrimas viendo a alt-J, el nudo en la garganta con Jorge Drexler, el drenaje emocional después de ver a Zima Funk o la manera en que algunas bandas locales suenan correctas en streaming pero se vuelven apabullantes en vivo. Leímos mensajes de oyentes que describen hormigueos en el estómago, felicidad incontrolable cuando se apagan las luces y momentos en los que uno llora sin entender muy bien por qué, pero sabiendo que algo importante está pasando ahí. También hablamos de la parte menos romántica: la resaca emocional post concierto. Ese bajón raro que llega días después, cuando ya no hay luces, ni crowd, ni dopamina disparada. Explicamos cómo la música en vivo activa sistemas de recompensa en el cerebro, libera dopamina, genera sensación de pertenencia y cómo, una vez que todo eso desaparece, es normal sentirse agotado, algo triste o incluso medio “vacío” por un tiempo. Sumamos a eso los riesgos más básicos (oídos expuestos a volúmenes extremos, cansancio físico, falta de descanso en festivales de varios días) y por qué es importante aprender a disfrutar, pero también a cuidarse. Este episodio es, al final, una carta de amor a la música en vivo: a ese momento irrepetible en el que una canción que siempre escuchas en Spotify se convierte en algo único entre tú, la banda y la gente que está al lado. Hablamos de cómo los conciertos siguen siendo el corazón de la industria, de por qué muchos artistas guardan “la mejor versión” de sus canciones para el escenario y de cómo los shows se han convertido en el lugar donde se miden de verdad la conexión, la energía y la autenticidad.

Los Rabanes en Radio Bizarro: una visita necesaria a RD

Los Rabanes en RB

En este episodio recibimos en cabina a una banda histórica del rock latino: Los Rabanes, directamente desde Panamá, presentando su nuevo álbum Los hombres también lloran y poniéndole contexto a más de tres décadas de carrera. La entrevista no es solo promo: es una conversación franca sobre lo que significa hacer rock desde Latinoamérica, sobrevivir a modas, negociar con la industria y seguir emocionándose al entrar a un estudio después de 13 discos. Hablamos del momento actual del rock: cómo, después de años de sobreexposición de lo urbano, vuelve a sentirse como territorio de minoría, de underground, de “hazlo tú mismo”. Los Rabanes lo leen desde la experiencia: ven una generación nueva empuñando guitarras, bajos y baterías, y una escena donde es normal mezclar Don Omar con Rubén Blades y Nirvana en la misma playlist. Desde ahí repasamos la identidad del rock latino: menos purismo, más mezcla, más calle, más colores que los que ofrece el canon anglo. El corazón de la conversación pasa por el nuevo disco Los hombres también lloran, producido nuevamente junto a Emilio Estefan. Ellos cuentan cómo volvieron a trabajar con él después de años, qué cambió en el método, y cómo lograron un álbum que mezcla funk, afrobeat, rap, ska, reggae y guitarras sin perder la idea de canción accesible. Hablamos de lo “comercial” sin culpa: de la diferencia entre sonar masivo por cálculo y sonar masivo porque crees de verdad en lo que haces. También hay espacio para el humor y la honestidad: sí, los hombres lloran, pagan facturas y a veces lo hacen a las 4 de la mañana con la botella vacía. La entrevista también aterriza en escena panameña y región: se mencionan bandas como Señor Loop, proyectos nuevos, la herencia de Manú Chao, Fabulosos Cadillacs, Café Tacvba, Aterciopelados, y cómo todo eso alimenta una forma de entender el rock latino como fusión permanente. Cerramos hablando de sus planes en República Dominicana: primera presentación formal en Santo Domingo, ganas de conectar con bandas locales y una versión en clave merengue de Los hombres también lloran junto a Andy Ventura, como guiño directo a la historia del merengue dominicano.

El Dembow sí es música: ritmo, educación y prejuicios en República Dominicana

En este episodio de Radio Bizarro discutimos algo que muchos piensan y pocos se atreven a decir en voz alta: el Dembow sí es música. No desde la pose, sino desde la estructura rítmica, la métrica y la teoría musical básica. El punto de partida del programa es un profesor dominicano que enseña notación musical en un liceo usando Dembow en el aula. Lo hace con compases, pulsos y palmas, y sus estudiantes entienden de forma inmediata lo que muchos aprenden con dificultad en partituras tradicionales. A partir de ese ejemplo real hablamos de clasismo, prejuicios y de cómo en República Dominicana todavía se tiende a descalificar cualquier género que nazca del barrio. Revisamos los argumentos típicos: que el Dembow es “simple”, “repetitivo” o “poco académico”, y los contrastamos con hechos básicos: está en 4/4, tiene estructura, tiene ritmo, tiene producción y se puede escribir en notación musical como cualquier otro género. Lo que muchas veces molesta no es el ritmo, sino quién lo hace y desde dónde se hace. El video también aborda por qué géneros que hoy son respetados –jazz, rock, bachata, flamenco, reggaetón– pasaron por el mismo rechazo cultural. Hablamos de academia, industria, charts, letras explícitas y doble moral: se condena al Dembow mientras se consumen, sin problema, otros estilos con contenidos iguales o más duros, solo porque vienen “desde fuera”. El programa lo dice claro: no tienes que amarlo, pero no puedes negarle su condición de música. Si quieres ver cómo el Dembow entra al aula, cómo se explican redondas, blancas, negras y corcheas con palmas y ritmo, y por qué este género funciona para enseñar teoría musical a jóvenes de hoy, dale play al video anclado. Es una conversación directa, sin maquillaje y sin condescendencia sobre música, educación y prejuicio cultural en la República Dominicana.

Gustavo Cerati solista: lo que no te cuentan más allá de Soda Stereo

Análisis bizarro de la carrera solista de Gustavo Cerati: de Amor Amarillo a Bocanada, electrónica, rock y legado cultural eterno.

En este episodio de Radio Bizarro hacemos algo que normalmente no se hace: mirar la carrera solista de Gustavo Cerati sin el filtro nostálgico de Soda Stereo. No se trata solo de decir “fue grande”, sino de entender qué estaba haciendo musicalmente cuando decidió caminar solo, qué riesgos tomó y por qué esos discos siguen influyendo hoy. Durante el programa recorremos su etapa solista como una línea de transformación: del Cerati que todavía tiene un pie en Soda al productor obsesionado con texturas electrónicas, y después al compositor que vuelve al rock masivo sin perder su sello. Hablamos de contexto personal, de cómo grababa, de sampling, de Abbey Road, de bandas sonoras, de éxitos y de tropiezos creativos que también importan. También abordamos el final: Fuerza Natural como despedida no planificada, el impacto del accidente, y cómo ese disco se convirtió en punto de referencia para toda una generación que lo conoció ya siendo mito. Hay emoción, hay humor y hay análisis: no es un homenaje solemne, es una conversación honesta sobre su obra. Si quieres entrar de verdad al universo de Gustavo Cerati solista, el mejor camino es el video. Este artículo es solo una puerta de entrada.

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